
Un piso poroso en una planta de alimentos no falla de un día para otro. Absorbe grasa y humedad durante meses hasta que un acta de inspección de INVIMA registra la primera observación, casi siempre relacionada con acumulación de suciedad en grietas o drenaje insuficiente. Para entonces, corregirlo ya no es un ajuste menor, sino sacar la línea de producción de servicio mientras se demuele y se reemplaza el piso completo.
La norma que fija qué debe cumplir ese piso es la Resolución 2674 de 2013 del Ministerio de Salud y Protección Social, en su Artículo 7, numeral 1. INVIMA es la autoridad que verifica el cumplimiento en las visitas, pero el texto legal con las cifras exactas de pendiente, drenaje y material sale del Ministerio, no de INVIMA directamente, una confusión común incluso entre plantas que llevan años operando. A continuación está lo que ese artículo exige, letra por letra, y qué sistemas de piso lo cumplen en la práctica.
Qué exige realmente la Resolución 2674 de 2013
El numeral 1 del Artículo 7 empieza por el material del piso, sin mencionar ninguna marca ni sistema en particular: debe ser resistente, no poroso, impermeable, no absorbente, antideslizante y sin grietas ni defectos que dificulten la limpieza y la desinfección. Un piso que cumple cinco de las seis condiciones sigue incumpliendo la norma, y un concreto simple sin recubrimiento no llega a cumplir ninguna después de un par de años bajo tráfico industrial.
La parte que más se confunde es la pendiente. La norma no fija un rango genérico de 1% a 2%: en las áreas húmedas de elaboración exige una pendiente mínima del 2% y al menos un drenaje de 10 centímetros de diámetro por cada 40 metros cuadrados de área servida. En las áreas de baja humedad ambiental y en los almacenes, la pendiente mínima baja al 1%, con un drenaje por cada 90 metros cuadrados. Son dos exigencias distintas para dos tipos de área, no un promedio entre las dos.
2%
Pendiente mínima en áreas húmedas de elaboración
1 drenaje de 10 cm cada 40 m²
1%
Pendiente mínima en áreas secas y almacenes
1 drenaje cada 90 m²
La norma no fija un rango genérico de 1% a 2%: son dos exigencias distintas para dos tipos de área, no un promedio entre las dos.
Para cámaras de refrigeración o congelación, la norma pide que el piso drene preferiblemente hacia afuera de la cámara. Si el drenaje queda adentro, debe llevar un sello que se pueda retirar para limpiarlo sin perder la hermeticidad del cuarto frío el resto del tiempo. El sistema de tuberías, además, tiene que tener capacidad para evacuar el volumen máximo de agua residual de la planta, y cada drenaje de piso necesita rejilla y, si hay grasas o sólidos de por medio, una trampa diseñada para poder limpiarse.
Ucrete y epóxico sanitario, las opciones que cumplen estos requisitos
De los sistemas que se instalan hoy en plantas de alimentos en Colombia, dos cumplen de forma consistente el numeral 1 del Artículo 7. El Ucrete es un sistema de poliuretano cemento que resiste de -40 °C a +120 °C sin agrietarse, cumple normas FDA e INVIMA para contacto alimentario, y se instala como una superficie monolítica sin juntas, lo que elimina el punto más común de acumulación de residuos en un piso de baldosa o concreto con juntas de dilatación. Su rango de precio en el mercado colombiano está entre $300.000 y $500.000 COP por metro cuadrado instalado, según el espesor requerido.
El epóxico sanitario de alta resistencia cumple los mismos seis requisitos de material a un costo menor, desde $120.000 COP por metro cuadrado, pero con una limitación real: no soporta bien los choques térmicos severos ni el agua de lavado por encima de los 60-70 °C de forma sostenida. Por eso suele reservarse para áreas secas de empaque y almacenamiento, mientras que Ucrete se concentra en zonas de cocción, pasteurización, refrigeración profunda y lavado con agua caliente, donde un epóxico convencional se desprende antes de cumplir su vida útil esperada.
| Ucrete | Epóxico sanitario | |
|---|---|---|
| Precio instalado | $300.000 – $500.000 COP/m² | Desde $120.000 COP/m² |
| Rango térmico | -40 °C a +120 °C | Hasta 60-70 °C sostenido |
| Uso recomendado | Cocción, pasteurización, refrigeración profunda, lavado con agua caliente | Áreas secas de empaque y almacenamiento |
Qué piso no cumple la norma, aunque se vea bien terminado
Un concreto pulido o un alistado sin recubrimiento nunca deja de ser poroso, sin importar qué tan bien nivelado esté: absorbe grasa y humedad en microfisuras invisibles a simple vista, lo que incumple directamente el requisito de material no poroso y no absorbente. Las pinturas epóxicas delgadas, de menos de un milímetro, se desgastan con el tráfico de montacargas en meses y dejan de ser impermeables mucho antes de lo que su apariencia sugiere. Las baldosas cerámicas, aunque son fáciles de limpiar en la superficie, tienen juntas entre piezas que acumulan humedad y bacterias, justo lo que la norma busca evitar al exigir un acabado libre de grietas y uniones que dificulten la desinfección.
Espesor y diseño según la zona de la planta
No toda el área de una planta necesita el mismo espesor de piso. En zonas de cocción, pasteurización o esterilización, donde el choque térmico y el agua caliente son constantes, se recomienda Ucrete con un espesor de 9 mm. En cámaras de refrigeración o congelación profunda, el mismo espesor de 9 mm con imprimación especial es lo que resiste ciclos repetidos de -40 °C sin fisurarse. Las áreas húmedas de lavado y desinfección, cubiertas por la pendiente del 2% que ya vimos, funcionan bien con Ucrete o con un epóxico sanitario premium de mayor espesor. En áreas secas de empaque y almacenamiento de producto terminado, un epóxico de 3 a 4 mm suele ser suficiente, siempre dentro de la pendiente mínima del 1% que exige la norma para esas zonas.
Proceso de preparación e instalación
Auditoría del piso existente
Antes de especificar cualquier sistema, se evalúa el estado real de la losa, los procesos y químicos que se usan en cada zona, y qué numerales del Artículo 7 aplican según el tipo de área. Esta auditoría es la que define si el proyecto requiere reemplazo total o si el sustrato actual permite instalar directamente sobre él.
Preparación del sustrato
El destroncado con discos de diamante retira recubrimientos anteriores, grasa incrustada y capas superficiales de concreto hasta dejar un sustrato limpio y con perfil de anclaje adecuado. En esta etapa también se corrigen desniveles y se construyen las pendientes hacia los drenajes cuando la losa original no las tiene.
Instalación del sistema
Sobre el sustrato preparado se aplica una imprimación selladora, seguida de la capa base de Ucrete o epóxico según la zona, y finalmente el acabado antideslizante. El curado sigue el tiempo especificado por el fabricante antes de habilitar tráfico o someter el piso a limpieza con químicos.
Cómo saber si su piso actual cumple estos requisitos
Los tres puntos que un acta de inspección revisa con más frecuencia son el material (¿es realmente no poroso e impermeable, o solo parece serlo?), la pendiente correcta según el tipo de área (2% en zonas húmedas, 1% en zonas secas y almacenes) y la distancia entre drenajes. Verificar esto con un nivel y una cinta métrica toma minutos; corregirlo después de una observación de INVIMA, sin saber de antemano si el problema es el material, la pendiente o la falta de drenajes, puede tomar semanas de planta detenida.
Si quiere calcular un estimado de inversión antes de agendar una visita técnica, puede usar nuestra calculadora de costo de piso industrial, o revisar la comparación técnica de sistemas de piso industrial de Alpiso para entender las diferencias entre ellos.
